Una sesión de canalización es un encuentro sagrado entre tu alma y los seres de luz que te acompañan. Para recibir sus mensajes con la mayor claridad posible, es esencial preparar tu mente, cuerpo y espíritu. Esta guía te ayudará a aprovechar al máximo esta experiencia transformadora.
La preparación comienza varios días antes. Tu campo energético necesita estar lo más receptivo posible:
2-3 días antes, reduce el consumo de carnes rojas, alcohol y alimentos procesados. Opta por frutas, verduras y mucha agua.
Duerme bien las noches previas. Un cuerpo descansado es más receptivo a las energías sutiles.
Anota las preguntas o temas que te gustaría abordar. Esto ayuda a enfocar la energía de la sesión.
Comienza el día con calma. Si meditas, dedica unos minutos extra a conectar con tu intención para la sesión.
Come algo ligero 2-3 horas antes. Evita llegar con el estómago muy lleno o completamente vacío.
Usa ropa suelta y cómoda, preferiblemente de colores claros o tonos que te hagan sentir en paz.
Asegúrate de estar en un espacio tranquilo. Silencia tu teléfono y avisa a quienes viven contigo.
Suelta expectativas. Los mensajes pueden llegar de formas inesperadas.
Confía en el proceso y en los seres que vienen a comunicarse contigo.
Relaja tu mente analítica. Permite que la información fluya sin juzgarla.
Agradece la oportunidad de recibir guía de planos superiores.
"No vengas buscando lo que quieres escuchar. Ven abierto a recibir lo que tu alma necesita saber."
— Alma María
La integración de los mensajes es tan importante como la sesión misma:
Anota los mensajes y sensaciones inmediatamente después. Con el tiempo, algunos detalles pueden olvidarse.
Bebe mucha agua. El movimiento energético puede deshidratar el cuerpo.
Es normal sentir cansancio o emociones intensas. Permítete descansar y procesar.
Algunos mensajes cobran sentido días o semanas después. Confía en el tiempo divino.
Ahora que sabes cómo prepararte, da el paso hacia tu transformación.
Reservar Sesión